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Malvinas Argentinas y Sudamericanas

Por Walter Formento

La guerra por Malvinas marcó el punto más alto en la decisión de la Oligarquía Financiera por apropiarse de la soberanía sobre la Patagonia, la Antártida y las islas, mares y océanos del sur mundial que conecta, comunica, articula, hace viable la paz. Marcó el inicio del declive de las potencias financieras angloamericanas.

Es la clara expresión de la conciencia de estas potencias oligárquicas de que su declive estaba llegando, y también que ascendían nuevos actores estratégicos: el globalismo financiero oligárquico y también el Pluriversalismo nacional, popular y productivo.

Los acuerdos de Kissinger con China en la década de 1970 dejaba ver, para quien mirara, que esto es lo que venía. La nueva oligarquía globalista y los nuevos actores en la región euroasiática eran el futuro. Porque se sabe que el paso bioceánico sur-sur une y conecta a los tres océanos por el sur, para el sur global pero también para el sur pluriversal. Por ello las oligarquías decadentes jugaron sus cartas para hacerse de una posición fuerte en el centro de la geografía estratégica que comunica y articula el mundo que estaba llamado a ser de los Pueblos, de las Naciones y del desarrollo en paz.
La oligarquía británica-norteamericana (angloamericana), más las oligarquías locales pro angloamericanas, se apuraron a unir sus intereses, sus fuerzas, sus hiperinflaciones, golpes, corridas, asonadas militares, asesinatos de dirigentes populares, sus movidas antidemocracia y creaciones de múltiples demonios, para poder despojar de soberanía popular e institucional al proyecto nacional-sudamericano en toda la región y no solo en Argentina y Chile.

El gran objetivo que pretendía y pretende aun la oligarquía es quedarse con el control de este nudo-nodo estratégico, de paso trioceánico sur-sur (Indico, Atlántico y Pacifico) central para un comercio mundial que es marítimo, también importante para la navegación aeroespacial, la comunicación satelital de Inteligencia Artificial y Milita. Y además, por contener al polo sur geográfico. Un mundo que tiene su espacio central de producción en la Eurasia cuyo eje-nodo es China-India-Rusia-Alemania.

En los Tratados de “rendición” impuestos en 1989-90-91, llamados de Londres-Madrid, impuestos por la fuerza de la hiperinflación, los saqueos organizados desde arriba, esta Oligarquía angloamericana termina por imponerle al pueblo argentino-sudamericano las condiciones del vencedor: el control del sur antártico-Patagonia, la transformación de la deuda externa generada en la dictadura pro oligarquía financiera 1976-1982 en control de las empresas estratégicas estatales-publicas, el descuartizamiento de las capacidades administrativas estratégicas achicando el Estado para engordar a las transnacionales, la destrucción de los dos partidos políticos nacional-populares que vertebraban el proyecto nacional y popular.

La llamada Guerra de Malvinas fue y sigue siendo, hoy más que nunca, la guerra angloamericana para la expropiación de la soberanía sudamericana en esta área estratégica del mundo..

Hoy es importante entender y tener presente que la situación de las potencias angloamericanas invasoras ha cambiado. Ya no son potencias en ejercicio de un poder consolidado y todopoderoso. Hoy muestran ya capacidades en declive estratégico desde setiembre de 2001-2008. Su gran aparato industrial científico tecnológico se trasladó a Eurasia, potenciándose como actor global anglo-financiero y potenciando su contraparte los actores nacionales multipolares y pluriversales que se estructuran hacia los años 2014-2018.

Hoy las potencias angloamericanas están en declive estratégico y sin iniciativa económico estratégicas. EEUU en una crisis integral y profunda, y Reino Unido cada vez más cerca de China y la India.

Las condiciones generales mundiales han cambiado y siguen cambiando. Incluso el patrón petro-dólar ya ha sido desafiado concretamente por el petro-yuan-oro del Pluriversalismo BRICS. Ya venía siendo desafiado por el euro en 1997 pero ahora con contundencia. Porque es la producción y la economía las que cambiaron su centro de gravedad geográfico.

Hoy los vencedores de la guerra de Malvinas de 1982 ya no pueden imponer sus condiciones e intereses como si hacían hasta 2001-2008. Lo que impusieron en 1991-97 hoy ya no pueden seguir haciéndolo. Los gobiernos en Argentina, Brasil, etc. ya no pueden manejarlos e imponerlos como hacían. Ahora, les estallan crisis en sus gobiernos y marionetas. Sus viejas oligarquías locales se les revelan también, porque quieren hacer negocios con China, negocios que EEUU ya no les garantiza.

Reconstruir nuestro espíritu de soberanía; retomar nuestra cultura popular, productiva, científica; Luchar para que la Paz sea el terreno para la reconquista de la soberanía avasallada desde 1976-82-91 y para que la paz sea el modo por el cual el pueblo y su proyecto nacional-pluriversal vuelva a ser bandera, vuelva ser soberanía, vuelva a ser defensa de la humanidad y de la naturaleza. Nunca más oligarquía y timba financiera. Esa es la consigna.