Autor: Walter Formento1
EEUU en su laberinto de poder
Vance, el vicepresidente de EEUU se plantea la necesidad y, por lo tanto, los objetivos de renacionalizar las capacidades Industriales, Científicas y Tecnológicas “para hacer Grande a los EEUU nuevamente”, es decir para repotenciar las capacidades nacionales científicas y tecnológicas, y las capacidades industriales de producir en EEUU y vender en los mercados internacionales. Este objetivo, que plantea el Vice Presidente Vance da sustento a la consigna Make America Great Again (MAGA por sus siglas).
Y en ese objetivo y camino, lo acompaña Peter Thiel y sus capacidades tecnológicas desarrolladas como IA, para poder competir y disputar con las otras IAs, las que han desarrollado los Globalistas Unipolares de Bill Gates y las Pluriversales Multipolares desarrolladas por el Estado Nacional de China.
En este camino recorrido por el vicepresidente Vance, el Estado y las Pequeñas y Medianas empresas tecnológicas e industriales de EEUU son su base de apoyo estratégico para luchar y lograr hacer competitivo y fuerte a Estados Unidos nuevamente (Make America Great Again). Claro está que, en esta dirección, el programa planteado por Vance y secundado por Peter Thiel, choca en su objetivo principal con los intereses y objetivos planteados y en desarrollo por los intereses globalistas unipolares, esos que se ejecutaron en los gobiernos de los presidentes demócratas Clinton, Obama, Biden, Harris, desde 2001 en adelante.
Donde, la llamada “Caída” de las Torres Gemelas en 2001 y la “Caída” de los Fondos Financieros de Inversión Global en 2007 dieron contexto y punto de apoyo al planteo de la necesidad urgente de globalizar la guerra contra el terrorismo anti norteamericano. Claro está que Bin Laden, quién fue renombrado como el terrorista responsable de golpear-derribar las torres gemelas con los grandes aviones, era el gran socio estratégico de la familia Bush-y-Rockefeller, en la explotación de petróleo fósil en el estado de Texas.
Incluso estos datos, que hemos sumado a los descritos2 en libros anteriores, nos permiten entender de modo estructural la confrontación en EEUU entre los Globalistas Unipolares Demócratas y los Continentalistas Unipolares Republicanos entre 1999-2001-2008-2013-2022, desde la derogación de la ley Glass Steagall en 1999, que vetaba la inversión de la banca financiera off shore globalista en la economía norteamericana, hasta que en 2014-2022 logra imponerse como actor en la realidad norteamericana e imponer la fractura y confrontación en clave de guerra civil entre las dos fracciones financieras como estructural a los EEUU.
Lo nuevo en 2026, es esto que emerge con la presidencia de Trump y, muy particularmente con la de su vicepresidente Vance. Quien ha hecho explícita su decisión de plantear las propias capacidades de IA de este esquema de poder estadounidense, una IA que comanda Peter Thiel, y que es propia de esta fracción republicana conservadora de región centro norte de EE.UU.
Y que, además, ha dado cuenta explícitamente que el gobierno y estado republicano conducido por ellos va a jugar fuerte potenciando las capacidades industriales y exportadoras de EEUU para competir, luchar y disputar en todos los ámbitos el mercado interno norteamericano y desde ese punto de apoyo competirá por los mercados externos. Con esta posición, el vicepresidente Vance deja en claro que respalda al presidente Trump, cuando éste planteo el objetivo de renacionalizar las capacidades industriales que se globalizaron con los gobiernos demócratas pro globalistas de los presidentes Obama-Clinton-Harris.
Y lo deja en claro también cuando convoca, desde el estado norteamericano, al poderoso movimiento de pequeñas y medianas empresas norteamericanas a disputar el mercado interno y luego, a retomar el desarrollo de capacidades exportadoras desde EEUU. Resaltando que, el Estado norteamericano será el complemento estratégico para darle a este movimiento de “pymes” norteamericanas capacidades de competir y retomar el control sobre el mercado en EEUU, pero también sobre mercados externos.
Con ésta trama de actores económicos, empresarios y cámaras pymes norteamericanas, más el movimiento de trabajadores y sindicatos norteamericanos se constituye detrás de Trump-Vance-Peter Thiel un actor económico político estratégico nacional norteamericano que plantea que, si bien China es un competidor a enfrentar, también lo son los actores económicos y cámaras empresarias que encarnan principalmente a las redes financieras globales unipolares. Que son expresados por el partido demócrata norteamericano desde 1997-2001-2008, en sus intereses y objetivos estratégicos que encarnan en la Globalización de las transnacionales norteamericanas demócratas.
Por ello, es que Vance deja en claro que se debe librar la gran batalla económico político estratégica primero en contra de las grandes transnacionales financieras globalistas norteamericanas que deslocalizaron sus inversiones al mundo (China, India, Brasil, etc.) y, que luego, desde esos nuevos puntos de apoyo en cada nación, Cities Financieras globalistas-Bancos Centrales nacionales-Monedas, les disputan la influencia sobre los gobiernos nacionales y los mercados mundiales a las empresas radicadas en EEUU y también, del mismo modo, le disputan el propio mercado norteamericano en posición de fortaleza.
Esta primera descripción general, nos permite situar los hechos de la Caída de las Torres Financieras Gemelas en 2001, la Caída de los Fondos Financieros Globales en 2008 y, el despliegue generalizado de la puja económico estratégica en EEUU desde 2013 entre los actores económicos norteamericanos, con capacidades económicas globalizadas, y los actores económicos, con capacidades económicas dominantemente aun radicadas aun en EEUU y en el continente de las Américas3.
Como, también, con los actores económicos que, si bien tienen capacidades desplegadas en el continente americano, los Continentalistas Americanos con centro en Texas-Florida, su comando económico estratégico sigue encontrándose en EEUU, que es el caso de los conglomerados económicos Continentalistas americanos que proyectan poder económico sobre el continente americano en condición de fortaleza, incluso en su enfrentamiento con las transnacionales financieras globalistas y las empresas del esquema económico estratégico multipolar (esencialmente China e India…).
Esta descripción nos permite observar una realidad en EEUU, donde la crisis se ha transformado en estructural y con una dinámica compleja, de tres actores económicos que, si bien se forjaron en EEUU, hoy tienen tres distintos puntos de apoyo y modos de proyectar poder. El primero, los actores financieros Globalistas son los únicos que ya necesitan tomar decisiones estratégicas económico-políticas supranacionales, por sobre y para los EEUU.
Y su nave insignia se comporta de modo supranacional, incluso de país central, diseñando, planificando y ejecutando sus políticas incluso contra los intereses Nacionalistas en EEUU y contra los intereses Continentalistas en EEUU. Lo mismo sucede incluso contra la UE, África, China, etc. Su recluta de soldados también se hace en base a una leva global, que aportan los diferentes gobiernos miembros de la OTAN y muchos otros modos, que algunos denominan de modo metafórico como “soldados de la Fortuna” o de modo directo como “mercenarios”, encubriendo el termino mercenario a muchos excombatientes militares y soldados veteranos de guerra.
En cambio, los actores Continentalistas Americanos, su punto de apoyo central, desde donde se analiza-diseña-y-toman las decisiones, está en Texas-Florida, EEUU. Y los soldados y ex combatientes son de leva formal en EEUU, donde el ejército norteamericano tiene aún una legitimidad, que se empresa en la gran capacidad de convocatoria, segura y estable en todos los estados republicanos. Pero, es importante remarcarlo, las decisiones se toman para el continente americano en su totalidad, asumiendo una posición supra norteamericana, aunque en EEUU se encuentra su base estratégica que analiza-concibe-y-planifica su despliegue político económico estratégico continental.
El tercer actor económico estratégico está radicado y situado en EEUU, son grupos económico financieros locales, con capacidad de proyectar poder económico, político y estratégico desde EEUU y a partir de las capacidades nacionales económicas, políticas y estratégicas radicadas en EEUU. Donde su único modo de tener presencia e influencia en múltiples estados-naciones en las Américas, es a partir de combinar sus capacidades político diplomáticas, con las económico político comerciales y político institucionales regionales.
Éste actor, el punto de apoyo económico, el de cámara económica sectorial y el de actor político estatal estratégico de país central en la región continente de las Américas, le permite competir no solo en lo económico sino también en político estratégico, por sus capacidades desplegadas en lo político militar regional, mediante el Comando Sur norteamericano, estrechamente vinculado el ejército norteamericano, cuyo comando estratégico tiene asiento central en la región de Texas-Florida.
Y nutre sus filas con soldados que provienen de los estados republicanos de EEUU en más de un 90%. Esto le otorga toda una capacidad operativa que le da fortalezas y lo hace “competitivo” contra las capacidades de la OTAN, en términos de poder reclutar y desplegar capacidades suficientes que puedan obligarla a ceder y negociar en lo económico en EEUU y, en la región latinoamericana y caribeña.
Esto es lo que expresa y se expresa en el Gobierno del presidente Trump y del vicepresidente Vance. Donde Trump representa a los grupos económicos locales y, el vicepresidente Vance lo es de una trama compleja de capacidades estratégicas con presencia decisiva en el centro-norte estadounidense.
Entonces, ahora podremos comprender mejor porque Vance plantea la necesidad de renacionalizar capacidades económico estratégicas y, en qué punto y momento, esto coincide con el planteo de Marco Rubio y el complejo industrial militar Texas-Florida, desde sus capacidades extendidas por todas las Américas. Pero también se puede claramente observar sus diferencias que hoy no se contraponen. La IA de Peter Thiel está en sintonía fina con este plan que preside Trump y Vance comanda. Por ello, las voces marcan que Vance es el relevo de Trump para la presidencia de EEUU que sigue, a la actual.
Pero, esta política de Trump-Vance-Peter Thiel, en EEUU, tiene claramente delimitado su actor económico punto de apoyo, el conjunto de las pymes norteamericanas que viven, producen y comercian en EEUU y desde EEUU. Que, además, sin las capacidades del Estado norteamericano, no podrían conjugarse en unidad para que pueda existir como actor económico político.
En términos cuantitativos estos son los actores económico-políticos cuantitativamente mayoritarios en EE.UU., en la composición del Estado de la Unión y éste es el dato cualitativo resultante y constituyente del estado nacional y del gobierno nacional. Y esta es su principal fortaleza para poder lograr sus objetivos frente a los Globalistas demócratas (Rothschild) principalmente, que se expresaron a través de Clinton-Obama-Biden-Kamala Harris frente a los Continentalistas republicanos (Rockefeller), aliados tácticos, de los Trump-Vance, que se expresan directamente a partir del canciller Marco Rubio en el Gobierno de EEUU.
La IA que comanda Peter Thiel se encuentra en este marco y sintonía fina. Y choca hoy frontalmente con la IA Globalista de Bill Gates. Aunque también choca con la IA del Estado Nacional de China y, por extensión del BRICS-ampliado, aunque sin transpolar linealmente. Pero es en relación a la confrontación con los Globalistas que la IA de Peter Thiel se consolida como un instrumento, medio y terreno, punto de apoyo para que el vicepresidente Vance pueda asumir y asuma un lugar destacado, tanto en su dialogo con sus aliados Continentalistas, como en la consolidación del movimiento de empresarios pymes y del movimiento de los sindicatos de este espacio MAGA.
Lo cual incluso le permitiría disputar también la construcción de sentido al interior del movimiento MAGA, para poder defender las posiciones de sentido y valores respecto de un adversario secundario, como es por ahora, la capacidad de formar e imponer lectura y sentido de realidad de la IA Multipolar BRICS.
Por ello, la IA que comanda Peter Thiel en lo nacional y con capacidad de proyección continentalista, que aún no se ha desplegado cubriendo Latinoamérica y caribe, aunque él mismo ya se ha radicado en Argentina y opera directamente para ello, en “acuerdo” con la presidencia de la nación argentina, vía diálogo con el equipo de Karina Milei en la unidad presidente.
¿Argentina será el punto de apoyo que Maga-Vance-Thiel tienen planificado y asegurado para poder avanzar hacia el continente americano? ¿Un punto de apoyo que podría respaldar al movimiento de Bolsonaro en Brasil contra Lula, lo mismo contra Evo Morales en Bolivia, contra Petro en Colombia y contra la Multipolaridad de los BRICS?
Aunque también podría ser y operar como un “componente auxiliar” para los intereses de su aliado continentalista -los intereses Continentalistas de Rockefeller y Marco Rubio- contra los Globalistas unipolares que tampoco cuentan con una tecnología IA propia. Pero también contra los Multipolaristas Pluriversales (BRICS) con punto de apoyo fuerte en Latinoamérica con Lula en Brasil, aunque éste es un oponente secundario respecto a los Globalistas Unipolares.
Está claro que el propio despliegue de las contradicciones abre un espacio tiempo para el desarrollo nacional del Brasil de Lula, del México de Sheinbaum e incluso habría espacio también para la Colombia de Petro, hasta su derrota electoral en junio de 2026. >>>


